Café como Cultura
Nacimos en 2013 en Barrio Amón, dentro de un entorno cultural vivo, habitado por personas inquietas y abiertas al descubrimiento. Era un lugar donde las ideas circulaban naturalmente y las conversaciones surgían sin esfuerzo.
Ese inicio marcó nuestra manera de entender el café: no solo como una bebida, sino como un catalizador capaz de dialogar con la ciudad y con la vida que sucede alrededor.
Donde comenzó todo
La Casa: Un espacio para habitar con alma
En 2014 nos trasladamos a la casa que hoy nos resguarda en Barrio Escalante, una construcción de 1958 que nos ofreció luz, proporción y la posibilidad de trabajar desde un ritmo más consciente.
Desde entonces, el proyecto ha crecido de manera equilibrada, cuidando su escala y preservando la
intención que le dio origen.
Con los años hemos afinado procesos, fortalecido vínculos con productores y creado espacios que fomentan la curiosidad, el aprendizaje, la creatividad y la reflexión.
Nuestra gastronomía acompaña esa visión: directa, honesta y pensada para sostener la experiencia que vivimos alrededor del café.
Hoy Cafeoteca forma parte integral de Barrio Escalante y de la vida cotidiana de San José.
Somos un punto de encuentro para reuniones, pausas necesarias, descubrimientos inesperados y conversaciones que se convierten en rituales. Un espacio que se transforma junto con las comunidades que lo visitan y lo hacen suyo.
Más que crecer en tamaño, buscamos crecer en claridad. Ser más coherentes, más conscientes y más fieles a aquello que nos dio origen.
Las hojas para la instalación fueron creadas con bolsas plásticas recicladas, sorteándolas por color y produciendo con ellas elementos pictóricos que se recortaron individualmente y se trataron con capas de organza de seda recuperada. Para las bases luminarias se diseñaron cubre sockets con madera y plástico reciclado de la firma TRS. El desarrollo se realizó en el estudio Playball entre Diciembre 2021 y Enero 2022.
La pieza “Bosque de Café” suspende la gravedad y la detiene en una nebulosa de texturas. Cordeles de múltiples colores, formas de nudos de macramé, crochet y trenzado, dan cuerpo a las lianas, ramas y rizomas que se expanden hacia las esquinas del cielorraso. Cuentas de madera emulan granos de café en sus etapas de maduración y coloración, y recrean una inmersión en el paisaje cafetalero de Costa Rica.
Upside Down Forest
A partir de planos de color y transiciones tonales, el mural traduce la incidencia del sol en una experiencia visual que se percibe en capas: reflejo, calor, intensidad y desplazamiento. La obra funciona como una sobre escritura que mantiene la memoria del mural previo mientras introduce una lectura más depurada y en diálogo con la arquitectura.
En continuidad con su intervención previa en Cafeoteca, Ulises Rivera replantea la relación entre luz, superficie y percepción a través de la pieza De Cara al Sol. Esta obra surge como una relectura del espacio original, donde el paso del tiempo y la transformación del entorno abren un nuevo momento dentro del mismo gesto pictórico. La pieza propone una orientación directa hacia la fuente lumínica como eje compositivo y conceptual.
De Cara al Sol
La composición sugiere un movimiento interno, una energía contenida que remite a la fertilidad y al crecimiento.
En diálogo con el contexto del café, la obra amplifica esa dimensión material, articulando un sistema donde luz y tierra
operan en conjunto.
Como complemento a la intervención anterior, Tierra Viva introduce un segundo punto de activación dentro del espacio de Cafeoteca, desplazando la atención desde la luz hacia la materia. El mural construye una superficie vibrante a partir de tensiones cromáticas y gestos pictóricos que evocan capas de suelo, raíces y procesos naturales en constante transformación.
Tierra Viva